Sé que vos sabes.
Un día no daba más,
y de repente apareció
un ángel vestido de humano.
Me orientó, y yo puse mi granito de voluntad
puse en practica todo lo que me decía.
Reflexionando me amo.
Con su paciencia me amo.
Con su voz suave me amo.
Con sus caricias me amo.
Sabia ese ser que despertaría porque lo sintió,
supo que yo era la indicada.
Cuando sabia que ya era hasta acá,
voló.
Pero...
se quedó
para acompañarme
en mi transitar
terrestre.
Está,
y lo sé,
está
y lo siento,
está
y lo creo.
No hay comentarios.:
Publicar un comentario